La pellegrinense Marta Barzola contó sobre el terrible momento que pasó su hija Agostina, de 1 año y 8 meses, pequeña que el sábado a la tardecita se cayó en una pileta y fue reanimada por un vecino que le practicó maniobras de RCP. “Para mí es un milagro de Dios que Agos esté bien”, dijo muy conmovida. 

Marta junto a sus 4 hijas vive en calle 25 de Mayo al 1400, y el sábado vivieron una desesperante experiencia. “Mis nenas agos 2más grandes estaban dando vueltas en bici por la manzana, y la chiquita estaba conmigo, yo estaba pasando el piso de mi casa, tenía todo abierto. Cuando me doy cuenta, Agos no estaba más; comencé a buscarla, pensando en que se había escapado a buscar a sus hermanas”.

 

La familia que vive al lado, “tiene una pileta grande de cemento, que estaban llenando de agua. Se sentía el ruido de cómo cargaban. Se ve que a ella le llamó la atención…”, contó.

 

El vecino “Alfredo Gariglio, vio a Agostina que estaba en la esquina, pero pensó que había pasado como las otras nenas. Resulta que cuando la empezamos a buscar junto a mis familiares, Alfredo nos escuchó y vio que su puertita del patio estaba abierta, y nunca está abierta. Se imaginó, y corrió a la pileta…  sentimos que gritó bien fuerte que llamemos a una ambulancia. Desesperada fui corriendo y la vi, la había sacado del agua; vi a mi nena que estaba blanca y morada, y no respiraba. Alfredo le empezó a hacer los primeros auxilios como aprendió en los cursos de RCP con los bomberos. Agostina al rato hizo un suspirito, y yo le pedía que siga, que siga… Estaba con nosotros mi prima Jackelina que llamó a la ambulancia. Vino otro vecino, Mario Alegre, cuando vio que mi nena respiraba la agarró y salimos corriendo al SAMCo. en su auto, y por lo que me dijeron, nos cruzamos con la ambulancia. En el hospital la estabilizaron, intentaron hacerle 4 veces radiografía pero no andaba el aparato, era una urgencia porque necesitaban saber si tenía agua en los pulmones. A la quinta vez anduvo, y gracias a Dios tenía los pulmoncitos todos limpios, así que el agua que había tragado se fue al estómago, y por eso vomitó varias veces”, relató.

 

“Hasta las 23.30 horas Agostina  no abrió los ojitos, estaba toda rígida, tensionada por los nervios, lloraba y lloraba. Pero después se calmó, me calmé… Y a la madrugada ya quería caminar, tomó la teta, tomó los remedios por boca… Ya estaba bien… Así que tipo 10 de la mañana del domingo nos dieron el alta”, indicó.

 

 

 

 

 

"VOLVIMOS A VIVIR"

 

“No me voy a cansar nunca de agradecerle a Alfredo Gariglio que revivió a mi hija, a Mario Alegre, a Jackelina Simoine, a toda mi familia, a la gente del SAMCo., a la doctora Eliana Gatti. Para mí es un milagro de Dios que Agos esté bien, no le quedó ninguna secuela, nada. Una nunca se imagina que pueda pasar algo así, es terrible y pasa en un segundo. Ahora es como que volvimos a vivir…”, finalizó la mamá, aún muy conmovida.

Gentileza Portal Pellegrínense

               
 

            

                 

 

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